Definirme es difícil, pero básicamente me asumo como cuestionador del futuro. Parto de que nuestra especie es la única que tiene lóbulos frontales, y que ahí reside la capacidad de modelar hipótesis sobre el mañana, de crear tecnología y civilización. En términos operativos soy un mercadólogo en vías de convertirse en comunicólogo que en sus ratos libres le ha entrado con una pasión loca al periodismo, la poesía y el teatro. Un psicológo hace años además me detectó el "síndrome de marcopolo" que produce una compulsión obsesiva por la cultura, la aventura y el intercambio...quizá por eso emprendo este nuevo viaje en este blog, ahora sin necesidad de dejar patria y amores, o quizá por que ya los había dejado... bienvenidos los que se quieran contagiar.
Eduardo Azuri